Aquí tenemos la segunda parte del glosario tachirense, elaborado por una Andina de nombre Guimar Caminos y auspiciado por la Fundación Fondo Editorial Nuevo Tiempo. San Cristóbal, noviembre de 2005
Abanado. Dícese del tote (véase) que no explota. Aplícase también a las personas que han perdido energía o facultades mentales: “Celedonio está abanado”.
Apuntalar. Comer a media tarde. Reforzar mediante la ingesta las condiciones del cuerpo para evitar desmayos, vahídos, “escoyuntos” (véase). En el “puntal” se sirve, generalmente, pan blanco, acema o “cucas” (véase) con cuajada o queso, acompañados de aguamiel negra o café con leche. Los ingredientes varían de acuerdo al poder adquisitivo. Ya casi no se apuntala, en especial en el medio urbano, debido a la incorporación de la mujer al mercado de trabajo, al acceso de los menores al sistema educativo y, sobre todo, al deterioro de las condiciones socio-económicas de la familia.
Bastimento. Cosepán (Véase). Yuca, plátano o “chocheco” cocidos que acompañan la sopa y el seco.
Bombiado. Desmayado por efecto de un golpe, “totazo” o “tochazo” (Véanse). Aplícase también a quien está profundamente dormido. “Nona, Reinaldo no se quiere parar. Está como bombiao”. Su uso proviene de la pesca con bomba, pues los peces quedaban, después de la explosión, en un estado tal que les impedía el
movimiento y, así, permitir su fácil captura.
Cachicamo. Aguardiente de caña. Llámase cachicamero a quien lo produce y también al campesino, creyendo que estos son pingos.
Capino. Albino, persona muy catira. Ver “rucio”. “El Capino se fue a jugar billar”.
Chacarita. Monedero usado por los hombres. Elaborado en cuero, su nombre quizás proviene del popular barrio bonaerense, famoso por su marroquinería.
Chapa. Burla intensa. Ponerle la chapa a alguien expresa la mamadera de gallo a que lo someten si comete algún error.
Chicuca. Excremento humano. “No hablés tanta chicuca, Federico”.
Chiflar. Silbar. “Metele un chiflido pa’que salga”.
Chigüizas. Testículos. Ver “turmas”. Tener las chigüizas bien puestas significa tener valor, ser hombre de empuje.
Corchado. Sucio, mugroso. Dícese de las partes del cuerpo y de la ropa que no están limpias.
Cosepán. Dados los altos costos que siempre ha tenido la harina de trigo –cereal no cultivado en el país-, para los pobres es casi imposible acompañar las comidas con pan. En su lugar, se come plátano, yuca o chocheco cocidos. Cosa de pan, significa sustituto del pan. Ver “bastimento”.
Cuadril. Caderas. Estar “descuadrilado” significa que esa parte del cuerpo, por efecto de un golpe o dolencia, se encuentra adolorida, con los huesos desencajados.
Ensopado. Mojado. “Miguelito llegó ensopadito. Es que ha llovido mucho y no llevó caucho”.
Entelerido. Con mucho frío. “Probecito Julito, está entelerido”.
Entrecasa, ropa de. Ropa vieja que se usa en la casa. “Quitate la camisa del domingo, ponete la de entrecasa”.
Errado. Que tiene mala suerte. A mediados del siglo pasado, vivió en San Cristóbal un francés de apellido Monroi, dueño de una hermosa perra. Se decía: “Mas errada que la perra de Monroi que quedó preñada de un perro capado”. Tener erradera es tener mala suerte.
Escacharse. Equivocarse, no dar pié con bola. En billar, no golpear correctamente la bola con el taco por falta de tiza.
Escoyunto (ecoyunto). Descoyunto. Estado físico o mental que indica flojedad, pereza extrema. “Tengo un escoyunto que no me hallo”.
Espitado (salir). Salir corriendo. “Salir mandado”, véase. “El caco salió espitao. A ese no lo alcanza nadie”.
Si se fijan existen palabras menos comunes verdad? Pero igualmente andinas... En la primera parte, unos cuantos aportaron palabras adicionales que inclusive tienen distinta connotación dependiendo de la zona de la cual se trate.
Asi que animensen aporten su palabras , la gata nos debe las margariteñas...
Cariños ...